ESTAMBUL.- Todo salió mal y el rival no perdonó. Argentina fue eliminada en los cuartos de final del Mundial de Turquía: cayó por 104-85 a manos de Lituania. Fue el peor partido del torneo para los dirigidos por Sergio Hernández. Por contrapartida, los europeos exhibieron, además de letales tiros exteriores, una excelente defensa, sobre todo sobre Luis Scola, neutralizado casi por completo.

Los lituanos se ganaron el derecho a disputar mañana un puesto en la final contra Estados Unidos. Argentina, en tanto, deberá ir por el consuelo del quinto lugar. Hoy, a partir de las 15 y con televisación de Canal 7 y TyC Sports, enfrentará a los rusos. Por esta misma llave chocarán España y Eslovenia.

El equipo albiceleste había accedido a la penúltima ronda en todos los Juegos Olímpicos y Mundiales desde Indianápolis 2002. Ayer acusó la temida scoladependencia. Después de cinco partidos en los que había alcanzado por lo menos la barrera de los 30 puntos, la estrella de Houston Rockets marcó sólo 13. En tanto, Argentina acusaba el pressing constante de los lituanos y su demoledora superioridad en el tiro exterior (12 triples contra sólo 4 de la Selección).

Sin atenuantes
Los europeos jugaron un básquet demoledor: siete jugadores acabaron el choque por encima de los 10 puntos, con Simas Jasaitis como máximo anotador (19). Incluso llegaron a sacar una diferencia de 32 puntos (85-63) al final del tercer parcial.

Jasaitis no sólo estuvo totalmente enchufado en ataque, sino que exhibió una notable habilidad para mover el balón a una velocidad endiablada.

Con Scola bloqueado y el cerebro Pablo Prigioni desactivado e impreciso, sólo Delfino y Fabricio Oberto, con penetraciones puntuales en la zona, ofrecieron un poco de resistencia. Pero nada fue suficiente: Lituania siguió con su avalancha de puntos y hundió, sin contemplaciones, la ilusión argentina (AFP-Especial)